El pasado miércoles, 24 de febrero, el Pleno del Ayuntamiento de Calasparra aprobó, con la abstención del partido socialista, la moción que presentamos sobre el TTIP, Tratado Transatlántico de Comercio e Inversión. Esta moción, recogida a continuación, convierte a Calasparra en el primer municipio de la región de Murcia opuesto al TTIP:

Por nuestra parte, nos alegramos del resultado ya que el TTIP no es simplemente un tratado comercial sino que pone en riesgo nuestra forma de vida tal y como la conocemos actualmente, puesto que el TTIP aunque se vista de comercio, va sobre nuestras vidas.

Aunque el presidente Obama y la Comisión Europea quieren completar las negociaciones y aprobar este tratado antes de las elecciones en Estados Unidos en noviembre, y a pesar de la opacidad y el secretismo con que se están llevando a cabo las negociaciones, tenemos tiempo y debemos  desenmascarar la esencia del tratado. Para ello la única herramienta que nos dejan es la divulgación del tratado comercial y nosotros, como grupo municipal y   representantes públicos, tenemos mucha responsabilidad en ello, debemos darlo a conocer para que la población pueda llevar a cabo otras medidas de presión social.

Eso es lo que perseguía la moción presentada, que a los calasparreños les suene el TTIP, además de que Calasparra tome partido en contra de lo que perjudica a la población y a nuestra forma de vivir. Y con este gesto nos unimos a los cerca de 3,5 millones de europeos que han firmado ya contra el tratado y han salido a las calles de Berlín, Amsterdam, Bruselas o Madrid para protestar. En Francia ya existe un 54 % de municipios que se oponen al mismo, en Alemania un 45 % de municipios y sigue creciendo. Lo que hace daño a los políticos sin escrúpulos…

Si nos centramos en el tratado, se supone que lo que pretende es eliminar las barreras comerciales entre EEUU y la Unión Europea, pero lo que quiere eliminar, en realidad, son las normas que protegen nuestra salud, nuestro medio ambiente y nuestra forma de vida. Podemos poner algunos ejemplos:

– El propio Departamento de Agricultura de Estados Unidos ha revelado un estudio del impacto sobre el comercio en la Agricultura de EEUU y de la UE, desvelando que para Europa, el TTIP conlleva un descenso de los precios agrícolas, al contrario de lo que sucedería con los EEUU, saliendo como clara perdedora la UE. Por otro lado, la media de producción  en UE está en 20 Ha, en  EEUU 300 Ha, a ver cómo se conjuga esta diferencia a la hora de equilibrar…

– Las ayudas europeas de Política Agraria Común, -la PAC- están en juego, pues los americanos las consideran como una competencia desleal.

– Las Denominaciones de Origen y las IGP, Indicación Geográfica Protegida, no existen en EEUU. Es anecdótico para EEUU, no lo contemplan, incluso manifiestan fuerte oposición a las mismas. Piensen en la Denominación de Origen del arroz, nuestro arroz de Calasparra.

– Pero eso sí, vienen a establecerse los fitosanitarios procedentes de EEUU que la actual legislación de la UE no permite, por  su interacción con la salud humana.

– Por no hablar del medioambiente que será más susceptible al deterioro, entre otras cosas este tratado trae el Fracking o fractura hidráulica de la mano, técnica para extraer gas natural inyectando en el subsuelo millones de litros de agua cargados con un cóctel químico y tóxico.

– ¿Qué pasaría con el empleo? El empleo sería de menor calidad, en EEUU no existe Seguridad Social, ni bajas laborales, ni despidos, ni vacaciones pagadas. La UE cuenta con varios tratados para proteger los derechos de los trabajadores, no así EEUU.

– El Estado no puede demandar a una Empresa, pero sí al contrario, el ISDS o ICS, llamado Tribunal de la Inquisición, obliga a los Estados a indemnizar  a las multinacionales afectadas por lo que dejen de ganar. 8.000.000 € de media de costo que le supone a un estado para defenderse de la demanda.

Como pueden ver, esto es solo una aproximación al TTIP, es nuestra humilde aportación a la divulgación del mismo, pero si quieren profundizar en su conocimiento no faltarán estudios más serios, por nuestra parte recomendamos uno de ellos, el de John Hilary, El acuerdo transatlántico sobre comercio e inversión.

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